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Jesús Ruíz Mesa

Y LA TRANSGRANCANARIA 2010 ACARICIÓ LA PIEL DE NUESTRA GRAN CANARIA


     Y los maratonianos, los filípides del siglo XXI, corredores de la Transgrancanaria 2010, cruzaron, recorrieron y sintieron la dura subida de barrancos, ya desde que pisan la salida sobre las arenas de nuestra playa del Inglés- Maspalomas, últimamente heridas por el oleaje y arrastres de los temporales y borrascas pasadas, hasta que inician los escarpados ascensos, senderos de peligrosos charcos, lodazales, piedras, lajas,  en el rigor y oscuridad de la noche, el frío de la madrugada, barrancos arriba, por una ruta endiabladamente diseñada por la naturaleza para estos héroes, una jornada dura, muy dura, que en palabras de muchos de ellos al terminarla, con su experiencia y preparación, se me hace necesario hacer una reflexión, que estamos dotados para retos, pruebas,  algunas veces imposibles, para la mayoría de los mortales, que estos protagonistas nos demuestran la voluntad de poder, de seguir, de enfrentar estas pruebas como si les fuera la vida en ello, efectivamente, es una razón, para entender la vida desde otro ángulo, la Vida de por sí, es eso, afrontar el reto, misterio y sorpresas que el destino nos depara y estar preparados para ello.


     Dentro de mis reducidas posibilidades de aficionado senderista y con el ánimo lleno de vivir y sentir un poco esta experiencia de cerca, en esta edición me encaramé a las siete de la mañana al campamento de avituallamiento situado en El Garañón, y tomé la digital, por caminos, senderos, la bajada por Lanzarote, Valleseco,  Madrelagua, el Bosque de Doramas en toda su natural plenitud, hasta Teror y la llegada a meta en Las Palmas. Pude situarme como en otras ocasiones, intercambiando objetivos, ángulos de toma, situaciones y plataformas de observación para mejor identificar su acercamiento y dorsales, los llamativos colores de la indumentaria deportiva me daban una pista, cuando entre los arbustos les veía aparecer, entre  trayectos que metido en la propia belleza que me arropaba, no podía perder el momento adecuado, ni atención,  para captar el semblante de estos maratonianos del abismo, de estas mujeres que desde lo lejos me saludaban con sus bastones viéndome aparecer con el agradecimiento de dar testimonio de sus proezas deportivas, con todos mis respetos y el mejor piropo para estas musas, diosas, que en estos días dedicados a la mujer, enviarles mi más sincero recuerdo y homenaje a todas.


     Algunos con evidentes signos de cansancio, otros más frescos aunque jadeantes, me saludaron con simpatía y aunque les faltaba mucho por sufrir, con la sonrisa en los labios, y “sácame bonito en la foto”. Digo, aparecían repentinamente,  verlos entre la espesa maraña de árboles, arbustos bajos,  retamas, flores que tímidamente empiezan a despuntar, respirando el frescor de la reciente hierba, que a la vera de los senderos respiraban el amanecer cumbrero,  con los difíciles y pesados kilómetros que llevaban a sus espaldas, era una sensación de asombro, reconocimiento por su esfuerzo, tanto físico como mental,  alentarles con el mensaje, la amable y generosa ayuda, para infundirles, “ánimo si has llegado hasta aquí, ya casi tienes la meta bajo tus ojos”, con el aplauso, el vocerío y el deseo de la buena suerte en el trayecto, duro trayecto de bajada, que se pierde entre el  intenso y verde color, matizado de rojizas pinceladas que desde el Este, subían y caían sobre nuestros emblemáticos, Nublo, Bentayga, dioses vigilantes de nuestro corazón isleño, que toman grandeza en cada una de las proyecciones que el astro rey derrama sobre sus monolíticas dignidades, en las altas llanuras, hasta los estáticos pinos parecían más luminosos con el resplandor que penetraba entre sus espacios, troncos, ramas, aún dormidos, el amanecer dejaba paso a la mañana y bañaba de gracia las cumbres de la isla.


     Créanme, una experiencia única,  para repetirla con frecuencia y cargar las pilas, viendo, sintiendo y admirando lo que a nuestros pies se dibujaba, un mundo de naturaleza, de naturaleza esculpida por millonario calendario de la mano mano geológica del tiempo,   para en un segundo, el impacto visual guardarlo en el corazón y  la mente.  Estas sensaciones, estas reflexiones, en soledad, en lo más profundo de nuestros valles, en lo más profundo de sus corazones, experimentaron, sintieron y se llevaron estos atlantes de la Transgrancanaria 2010, mujeres y hombres, que han  demostrado, desde el primero en llegar, desde el crono mejor logrado en las cuatro modalidades, desde el que se vio obligado a abandonar, hasta el último que con el orgullo del que participa, ya es digno del mejor de los laureles, acariciar la alfombra verde y subir al pódium de los dioses, en la meta junto al Atlántico, en Las Canteras.


     Mujeres y hombres, el  ¡you can! se hizo realidad, un hito más en el deporte que se hace en nuestra Gran Canaria, una cita deportiva que nos llena de gloria a todos,  con vosotros en nuestra isla y bajo el simbólico ejemplo de la fuerza, de la preparación y de la voluntad puesta en el empeño, no sin olvidar el sacrificio que requiere soportar para alcanzar el éxito con estos valores, valores que han de servirnos de ejemplo para la Vida, para sortear el cotidiano compromiso de cada uno con su destino, siempre el misterioso destino, mientras tanto, con vuestro ejemplo, ¡we can!.


     Teror, recibía a los corredores en una bonita mañana, cuya Plaza del Pino, Iglesia y alrededores, lucían preciosos, punto de avituallamiento, control, de las pruebas clásicas, y lugar de concentración para la salida de la nueva modalidad, la “Starter”, se preparaba para las 11.00 horas, según el reloj de la Iglesia de Nuestra Señora del Pino. Para cortar la cinta de salida y cuenta atrás para esta prueba de 18 kilómetros, hicieron acto de presencia las Autoridades, entre las que se encontraban el  Alcalde del M.I. Ayuntamiento de Teror, D. Juan de Dios Ramos, la Consejera de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarios. Da. Milagros Luis Brito, que a su vez con el dorsal 1075, participaba en la Trans Starter, D. Oscar Hernández Consejero de Deportes del  Cabildo de Gran Canaria,  D. Gonzalo del Rosario, Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Teror,  y un numeroso público local y turistas,  que ante el acontecimiento deportivo se unía a lo espectacularidad de la salida en esta prueba.


      Desde la atalaya de Los Giles pude saborear la espléndida vista de toda la Bahía de Las Canteras,  sobre el rumor del mar, ligeramente podía escuchar, confundida con el ruido de los coches que circulaban por la autovía del Norte, los gritos, aplausos y vítores de los que cruzaban la meta, y allá abajo el Atlante de lava, el monumental Atlante de magma, con los brazos alzados al cielo, saludaba el horizonte de alisio, profundidad y cielo, que nuestro mar como entretenido con los acantilados, rocas e islotes solitarios, bordaba en blancas espumas contra sus orillas, y esta marina saludaba a los aguerridos corredores, con los últimos alientos de quien regresa de la batalla, de quien vuelve con el último suspiro para anunciarnos que la batalla está ganada.


      Pasado el Barranco y pueblo de Tenoya, ascendían por la última pendiente hacia Los Giles, y les vi bajar hacia El Rincón, por el sendero que les conducía al tramo final, dos kilómetros en el suelo, a mitad de  cuesta, dos kilómetros, pasando bajo el arco de la autovía, hasta la entrada y meta, a espalda del Auditorio Alfredo Kraus, sobre la línea de mar azul, destaca la frente altiva del que orgulloso regresa de tan dura pelea, sus ojos, aún destilan la luz que les condujo por tan terribles y escondidos rincones, un rictus de fatiga pero con la sonrisa en los labios, y desde mi visor, desde mis objetivos algo empañados por la emoción, desde mi crónica y corazón os dedico mis últimas palabras de ánimo: 


    “ya está conseguido”, “ya tienes el reto y tu gloria en la mochila”, “que tu mente controle piernas, motor y energías que te restan por llegar, ¡qué te voy a decir!”, “escucha el mar que dejaste a tus espaldas en Maspalomas, ahora te saluda en Las Canteras, y ya te da la bienvenida desde Los Giles”, HONOR Y GLORIA A TODAS Y TODOS LOS PARTICIPANTES DE LA TRANSGRANCANARIA 2010.


      Jesús Ruiz Mesa, 7 de Marzo de 2010, desde cualquier punto de de la Transgrancanaria 2010, en el corazón de nuestra Gran Canaria. Mis felicitaciones a todos y un sincero y cariñoso homenaje a las féminas participantes en esta gran prueba.


     *Mi agradecimiento y felicitaciones a todos los miembros, colaboradores y organizadores del Club Arista, por su buen hacer en pro del deporte en nuestra isla. Gracias a todos.